El 12 a las 12. Yo, Manuelita Zelwer, propongo: 150 mil flores por los 150 mil muertos que llevamos. Reunirse, en silencio, en un espacio público (en Caracas, se me ocurre la Plaza Venezuela. Creo que debería ser visible desde el aire). Reunirse de luto riguroso, de negro absoluto como el futuro que esas 150 mil víctimas no tendrán. Con una flor. La que cada quien desee llevar en la mano. Reunirse, reflexionar en silencio sobre nuestro doloroso país. Y dejar la flor. Y comenzar a exigir el desarme, no como el chiste oficial de en este lugar están prohibdas las armas, sino en serio. Exigirlo día que entra y día que sale. Y que nos den pruebas de que están destruyendo esas armas. Exigir pruebas de que CAVIM tiene controlada la venta de municiones. Exigir, porque tenemos derecho, que el Estado nos ofrezca la protección que no nos está dando. Pero primero, una flor por cada muerto y cada muerta en nuestro suelo. De luto. Que nos vean. Sin habla